La solución definitiva para filtros de partículas saturados que ya no regeneran. Desmontamos el FAP y lo sometemos a un proceso de limpieza por ultrasonido que elimina las cenizas acumuladas desde el interior. Recuperamos hasta el 98% de la capacidad original.
Este proceso recupera hasta el 98% de la capacidad del FAP original. Es mucho más económico que la sustitución por un filtro nuevo, que puede costar entre 800€ y 2.500€.