El aceite de caja de cambios es uno de los fluidos más olvidados en el mantenimiento del vehículo. Tanto en cajas manuales como automáticas, su degradación provoca cambios de marcha duros, pérdida de suavidad y en casos extremos, daños graves en la transmisión.
Cada fabricante especifica un aceite diferente para la caja de cambios. Nunca usamos aceites genéricos — consultamos siempre la especificación exacta del fabricante.